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Las caídas son más frecuentes con la edad, pero no deben considerarse simplemente como algo inevitable del envejecimiento. Una caída puede afectar la movilidad, la confianza, la independencia y la calidad de vida en general de una persona mayor. Para alguien que ya padece una enfermedad grave o terminal, las consecuencias pueden ser aún más significativas.

Las caídas también son extremadamente comunes. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), más de uno de cada cuatro adultos mayores de 65 años sufre una caída cada año. Una caída duplica la probabilidad de sufrir otra. Las caídas son la principal causa de lesiones entre los adultos mayores de 65 años, lo que resulta en aproximadamente 3 millones de visitas a la sala de emergencias cada año.

Septiembre pone de relieve este problema, ya que es el Mes Nacional de Concientización sobre la Prevención de Caídas, y este año se celebra una Semana Específica de Concientización sobre la Prevención de Caídas del 21 al 25 de septiembre de 2026. El objetivo es importante durante todo el año: ayudar a los adultos mayores, cuidadores y familiares a reconocer los riesgos de caídas y comprender que muchas caídas se pueden prevenir.

Comprender la prevención de caídas en personas mayores comienza por saber por qué se caen, qué pueden significar esas caídas y cómo las familias pueden reducir los riesgos sin dejar de fomentar la comodidad, la movilidad y la independencia.

¿Por qué las caídas son tan peligrosas para los adultos mayores?

Una caída que causa una lesión leve en una persona joven puede tener consecuencias mucho mayores para un adulto mayor. El envejecimiento puede provocar cambios en la densidad ósea, la masa muscular, el equilibrio y el tiempo de recuperación. Las enfermedades crónicas o avanzadas pueden aumentar aún más la vulnerabilidad.

Las caídas pueden provocar:

  • Huesos rotos y fracturas, en particular fracturas de cadera.
  • Lesiones en la cabeza y lesiones cerebrales traumáticas
  • Aumento del dolor
  • Visitas a la sala de emergencias u hospitalización
  • movilidad reducida
  • Dificultad para completar las actividades cotidianas
  • Pérdida de la independencia
  • Miedo a volver a caer

Los CDC informan que las caídas son la causa más común de lesiones cerebrales traumáticas y que casi 319,000 adultos mayores son hospitalizados cada año por fracturas de cadera.

Los efectos no siempre se limitan a la lesión inicial. Un adulto mayor que teme volver a caerse puede empezar a caminar menos o a evitar actividades que antes disfrutaba. Con el tiempo, la disminución de la actividad puede contribuir a una mayor debilidad y a una menor movilidad, lo que podría aumentar el riesgo de otra caída.

¿Por qué se caen las personas mayores?

No existe una única respuesta sencilla sobre por qué las personas mayores se caen con más frecuencia que las jóvenes. Con la edad, aumentan los factores que influyen en la probabilidad de sufrir una caída peligrosa. En muchos casos, varios factores físicos, médicos, relacionados con la medicación y ambientales contribuyen simultáneamente.

Para los cuidadores, comprender estos riesgos es una parte importante de la prevención de caídas en las personas mayores.

Factores de riesgo físicos y relacionados con la salud

Los cambios en la fuerza, el equilibrio y la salud en general pueden dificultar que un adulto mayor se desplace con seguridad por su entorno.

El equipo de cuidados paliativos de Three Oaks identifica varios factores de riesgo comunes a tener en cuenta, entre ellos:

  • Debilidad muscular y deterioro general
  • Movilidad reducida o marcha inestable
  • Fatiga y baja resistencia
  • El deterioro cognitivo
  • Hipotensión ortostática, o una caída de la presión arterial al ponerse de pie.
  • Déficits sensoriales
  • Un historial de caídas anteriores

La visión, el oído y los reflejos también pueden cambiar con la edad. Las afecciones que afectan al corazón, los nervios, los pies o los vasos sanguíneos también pueden interferir con el equilibrio y la marcha.

Medicamentos y cambios en la salud

Algunos medicamentos pueden causar efectos secundarios como mareos, somnolencia o confusión. Para una persona que ya experimenta debilidad o dificultad para caminar, estos efectos pueden aumentar la probabilidad de una caída.

El programa de prevención de caídas de Three Oaks identifica específicamente los medicamentos como un posible factor de riesgo, en particular aquellos que afectan al sistema nervioso central. La conciliación de medicamentos también forma parte del proceso de evaluación posterior a la caída.

Los cuidadores no deben suspender ni modificar la medicación por su cuenta. En su lugar, pueden hablar sobre cualquier inquietud relacionada con la medicación con el médico, la enfermera o el equipo de cuidados paliativos del paciente, quienes pueden ayudar a coordinar la medicación y el manejo de los síntomas como parte del plan de atención integral del paciente. Obtenga más información sobre los cuidados paliativos en Three Oaks Hospice.

Riesgos ambientales de caídas

A veces, el entorno contribuye al problema. Algunos peligros comunes son las alfombras sueltas, los cables eléctricos, el desorden, las superficies resbaladizas y los pasillos mal iluminados.

Para quienes usan oxígeno, andador, silla de ruedas u otros equipos médicos, es fundamental mantener despejados los caminos de uso frecuente. Los objetos que se utilizan a menudo deben estar al alcance de la mano para que la persona no tenga que estirarse, trepar o caminar innecesariamente.

Cuando los adultos mayores comienzan a sufrir caídas repetidas

Una sola caída no significa necesariamente que una persona mayor esté experimentando un deterioro significativo. Sin embargo, las caídas nuevas o repetidas deberían motivar una evaluación más detallada de los posibles cambios.

Los cuidadores pueden notar lo siguiente:

  • Debilidad nueva o que empeora
  • Cambios en la forma de caminar o en el equilibrio
  • Nuevos medicamentos o cambios en la dosis
  • Mareos o cambios en la presión arterial
  • Creciente confusión
  • Cambios en la vision
  • Mayor dificultad para entrar o salir de la cama, la silla o el baño.
  • Progresión de una enfermedad subyacente

Aunque no haya lesiones evidentes, informe al médico de la persona sobre la caída. El Instituto Nacional sobre el Envejecimiento recomienda reportar las caídas, ya que pueden alertar al médico sobre un nuevo problema médico o un problema relacionado con medicamentos, visión o movilidad que pueda abordarse.

En adultos mayores con enfermedad avanzada, las caídas repetidas también pueden ser una señal de que sus necesidades de atención están cambiando. El equipo de atención puede evaluar estos cambios y determinar si se requiere apoyo adicional.

¿Qué debe hacer cuando un adulto mayor se cae?

Ver caer a un ser querido puede ser aterrador. El instinto inmediato puede ser ayudarlo a levantarse lo más rápido posible, pero es importante determinar primero si puede estar lesionado.

Inmediatamente después de la caída

  1. Quédese con la persona y mantenga la calma. Déjales un momento para recuperarse del susto de la caída.
  2. No los levantes inmediatamente. Moverse demasiado rápido podría empeorar una lesión.
  3. Compruebe si hay signos de lesiones. Pregunte sobre el dolor y determine si parecen poder moverse con seguridad.
  4. Busque atención médica cuando la necesite. Si la persona parece herida o no puede levantarse de forma segura, busque ayuda.
  5. Notifique al equipo de atención médica o de cuidados paliativos correspondiente. Para los pacientes en cuidados paliativos, siga el plan de atención individualizado del paciente y póngase en contacto con el equipo de cuidados paliativos para obtener orientación.

Es importante comprender que permanecer inmóvil brevemente después de una caída puede ser crucial para determinar si se ha producido una lesión. Si una persona está lesionada, lo mejor es buscar ayuda profesional antes de intentar moverla de una manera que pueda causarle más daño.

Una vez que la situación inmediata esté bajo control.

En lugar de considerar la caída como un hecho aislado, analice qué pudo haber contribuido a ella.

Haga preguntas como: ¿Qué estaba haciendo la persona antes de caerse? ¿Se sentía mareada, débil o confundida? ¿Se golpeó la cabeza? ¿Había una alfombra, un cable u otro peligro cerca? ¿Han cambiado sus medicamentos? ¿Le cuesta más caminar? ¿Ha sufrido caídas anteriormente?

Estos detalles pueden ayudar al equipo de atención a determinar si es necesario realizar cambios en el entorno o en el plan de cuidados.

Estrategias para la prevención de caídas en adultos mayores

La prevención eficaz de caídas en personas mayores no consiste necesariamente en limitar sus movimientos. El objetivo es, en cambio, identificar los riesgos y hacer que los movimientos cotidianos sean lo más seguros posible.

Las siguientes estrategias para la prevención de caídas se basan en parte en el kit de prevención de caídas de Three Oaks Hospice.

1. Crear un entorno más seguro

Retire alfombras sueltas, cables, objetos que puedan causar tropiezos y otros obstáculos. Mantenga despejados los pasillos y las vías de paso, especialmente alrededor de los equipos médicos.

Una buena iluminación también es importante. Asegúrese de que los dormitorios, baños, pasillos y escaleras estén bien iluminados, incluso de noche.

2. Brindar ayuda con la movilidad

Algunos adultos mayores pueden necesitar ayuda para trasladarse de la cama a una silla, entrar al baño o levantarse de una posición sentada.

Utilice correctamente los andadores, sillas de ruedas y demás ayudas para la movilidad prescritas. Si una persona ya no puede sostenerse por sí misma de forma segura durante una transferencia, los cuidadores deben solicitar orientación al equipo médico en lugar de intentar realizar una transferencia difícil por su cuenta.

3. Mantén los artículos esenciales de uso diario al alcance de la mano.

Coloca los objetos de uso frecuente, como teléfonos, botellas de agua, mandos a distancia y pertenencias personales, en un lugar de fácil acceso.

Un calzado cómodo y antideslizante también puede brindar mayor estabilidad. El equipo de cuidados paliativos de Three Oaks recomienda zapatos o calcetines antideslizantes con agarre para pacientes con riesgo de caídas.

4. Añadir medidas de seguridad en el hogar.

Dependiendo de las necesidades de la persona, las medidas de seguridad adicionales pueden incluir:

  • Barras de apoyo
  • Pasamanos
  • Equipo de seguridad para el baño
  • Equipo de movilidad o transferencia adecuado

Las barandillas u otros soportes junto a la cama pueden ser apropiados en algunas situaciones, pero no son adecuados para todos los pacientes. Consulte con el equipo de atención médica antes de instalarlos para que se puedan considerar las necesidades individuales de movilidad y seguridad del paciente.

5. Presta atención a los cambios en la persona.

La prevención de caídas es una parte constante del cuidado de personas, no un proyecto puntual de seguridad en el hogar.

Esté atento a la aparición de debilidad, mareos, fatiga, confusión, cambios en la forma de caminar, somnolencia relacionada con la medicación o cambios en la visión. Una estrategia de prevención que funcionó hace unos meses podría necesitar modificarse a medida que la condición de la persona cambie.

Prevención de caídas en adultos mayores que reciben cuidados paliativos

Las personas que reciben cuidados paliativos pueden experimentar riesgos adicionales de caídas relacionados con enfermedades avanzadas, como la disminución de la fuerza, la fatiga, los cambios cognitivos, los efectos de la medicación y la reducción de la movilidad.

En cuidados paliativos, el objetivo no es simplemente eliminar todos los riesgos posibles restringiendo la actividad de la persona. La atención debe equilibrar la seguridad con la comodidad, la dignidad y las capacidades y objetivos individuales del paciente.

Un equipo de cuidados paliativos puede ayudar a las familias de la siguiente manera:

  • Evaluación de los cambios en la movilidad y el riesgo de caídas
  • Revisión de medicamentos
  • Identificación de problemas de seguridad ambiental
  • Apoyar transferencias y movilidad más seguras
  • Actualizar el plan de atención a medida que cambian las necesidades del paciente.
  • Ayudar a los cuidadores a comprender qué hacer después de una caída.

Dado que los cuidados paliativos son interdisciplinarios, las enfermeras y otros miembros del equipo de atención pueden comunicarse sobre los cambios y ajustar el apoyo a medida que evoluciona la condición del paciente.

Programa de Cuidados Suaves y Pasos Seguros de Three Oaks Hospice

Recientemente, Three Oaks implementó el enfoque de prevención de caídas Safe Steps, Gentle Care en algunas de sus ubicaciones para ayudar a identificar riesgos, educar a los cuidadores y brindar apoyo a los pacientes en caso de una caída. Puedes descargar nuestro kit de prevención de caídas aquí.

Cómo ayudar a su ser querido a mantenerse seguro sin privarlo de su independencia.

Prevenir las caídas no significa necesariamente impedir que una persona mayor se mueva.

De hecho, el miedo excesivo a otra caída puede, en ocasiones, provocar que una persona se vuelva menos activa. La disminución de la actividad puede contribuir a una mayor pérdida de fuerza y ​​movilidad, lo que podría aumentar la probabilidad de futuras caídas.

El equilibrio adecuado varía para cada persona. Siempre que sea posible, los cuidadores pueden facilitar la movilidad segura y brindar asistencia cuando sea necesaria. A medida que la salud de una persona cambia, la cantidad de apoyo que necesita también puede variar.

En el caso de los pacientes en cuidados paliativos, en particular, las decisiones sobre la movilidad deben reflejar la condición de la persona, su comodidad, sus preferencias y su plan de atención individualizado.

Hable con el equipo de atención médica sobre sus preocupaciones respecto a las caídas.

Los cuidadores no tienen que averiguar por qué se cae un ser querido ni crear un plan de prevención por sí mismos.

Si su ser querido ha comenzado a caerse, parece cada vez más débil o tiene menos estabilidad al caminar, hable con su equipo médico. Identificar cambios en la movilidad, la medicación, la función cognitiva o el entorno del hogar puede ayudar a reducir los riesgos y hacer que la atención diaria sea más segura.

En Three Oaks Hospice, nuestros equipos de atención interdisciplinarios trabajan con pacientes y familias para brindar apoyo personalizado centrado en la comodidad, la dignidad y la calidad de vida. Si su ser querido vive con una enfermedad terminal y tiene preguntas sobre los cuidados paliativos, póngase en contacto con el hospicio Three Oaks Para saber cómo nuestro equipo puede ayudarle.

Three Oaks también proporciona recursos y apoyo especializados para quienes han prestado servicio militar.Obtenga más información sobre los recursos de cuidados paliativos para veteranos..

Preguntas frecuentes sobre caídas en adultos mayores

¿Por qué se caen tan a menudo las personas mayores?

Las personas mayores pueden sufrir caídas debido a diversos factores que actúan en conjunto, como debilidad muscular, cambios en el equilibrio o la marcha, medicamentos, mareos, deterioro cognitivo, alteraciones en la visión o la audición y peligros en el hogar. Una caída previa también puede aumentar la probabilidad de sufrir otra.

¿Qué ocurre cuando una persona mayor se cae?

Algunas caídas no causan lesiones o provocan poco dolor, mientras que otras pueden ocasionar fracturas, traumatismos craneales, dolor, hospitalización o disminución de la movilidad. Una caída también puede generar miedo a volver a caerse, lo que puede llevar a una persona a reducir su nivel de actividad física y, potencialmente, a perder más fuerza.

¿Una caída significa que la salud de una persona mayor está deteriorándose?

No necesariamente. Una sola caída puede deberse a muchas razones. Sin embargo, las caídas nuevas o repetidas pueden indicar cambios en la fuerza, el equilibrio, la medicación, la visión, la función cognitiva o una afección médica subyacente. Los cuidadores deben informar de las caídas al médico de la persona para que se puedan evaluar las posibles causas.

¿Cómo se pueden prevenir las caídas en las personas mayores en el hogar?

La prevención de caídas en personas mayores puede incluir la eliminación de obstáculos que puedan provocar tropiezos, la mejora de la iluminación, la instalación de barras de apoyo o pasamanos adecuados, mantener los objetos de uso común al alcance de la mano, el uso correcto de las ayudas para la movilidad y la vigilancia de los cambios en la fuerza, el equilibrio, la medicación o la visión.

¿Qué se debe hacer después de que una persona mayor se caiga?

Permanezca junto a la persona y determine si presenta lesiones antes de intentar moverla. Si está herida o no puede levantarse de forma segura, solicite asistencia médica. Posteriormente, notifique a su médico o al equipo de cuidados paliativos y analice las posibles causas de la caída para prevenir futuros riesgos.

Comparte este recurso útil:

Las caídas son más frecuentes con la edad, pero no deben considerarse simplemente como algo inevitable del envejecimiento. Una caída puede afectar la movilidad, la confianza, la independencia y la calidad de vida en general de una persona mayor. Para alguien que ya padece una enfermedad grave o terminal, las consecuencias pueden ser aún más significativas.

Las caídas también son extremadamente comunes. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), más de uno de cada cuatro adultos mayores de 65 años sufre una caída cada año. Una caída duplica la probabilidad de sufrir otra. Las caídas son la principal causa de lesiones entre los adultos mayores de 65 años, lo que resulta en aproximadamente 3 millones de visitas a la sala de emergencias cada año.

Septiembre pone de relieve este problema, ya que es el Mes Nacional de Concientización sobre la Prevención de Caídas, y este año se celebra una Semana Específica de Concientización sobre la Prevención de Caídas del 21 al 25 de septiembre de 2026. El objetivo es importante durante todo el año: ayudar a los adultos mayores, cuidadores y familiares a reconocer los riesgos de caídas y comprender que muchas caídas se pueden prevenir.

Comprender la prevención de caídas en personas mayores comienza por saber por qué se caen, qué pueden significar esas caídas y cómo las familias pueden reducir los riesgos sin dejar de fomentar la comodidad, la movilidad y la independencia.

¿Por qué las caídas son tan peligrosas para los adultos mayores?

Una caída que causa una lesión leve en una persona joven puede tener consecuencias mucho mayores para un adulto mayor. El envejecimiento puede provocar cambios en la densidad ósea, la masa muscular, el equilibrio y el tiempo de recuperación. Las enfermedades crónicas o avanzadas pueden aumentar aún más la vulnerabilidad.

Las caídas pueden provocar:

  • Huesos rotos y fracturas, en particular fracturas de cadera.
  • Lesiones en la cabeza y lesiones cerebrales traumáticas
  • Aumento del dolor
  • Visitas a la sala de emergencias u hospitalización
  • movilidad reducida
  • Dificultad para completar las actividades cotidianas
  • Pérdida de la independencia
  • Miedo a volver a caer

Los CDC informan que las caídas son la causa más común de lesiones cerebrales traumáticas y que casi 319,000 adultos mayores son hospitalizados cada año por fracturas de cadera.

Los efectos no siempre se limitan a la lesión inicial. Un adulto mayor que teme volver a caerse puede empezar a caminar menos o a evitar actividades que antes disfrutaba. Con el tiempo, la disminución de la actividad puede contribuir a una mayor debilidad y a una menor movilidad, lo que podría aumentar el riesgo de otra caída.

¿Por qué se caen las personas mayores?

No existe una única respuesta sencilla sobre por qué las personas mayores se caen con más frecuencia que las jóvenes. Con la edad, aumentan los factores que influyen en la probabilidad de sufrir una caída peligrosa. En muchos casos, varios factores físicos, médicos, relacionados con la medicación y ambientales contribuyen simultáneamente.

Para los cuidadores, comprender estos riesgos es una parte importante de la prevención de caídas en las personas mayores.

Factores de riesgo físicos y relacionados con la salud

Los cambios en la fuerza, el equilibrio y la salud en general pueden dificultar que un adulto mayor se desplace con seguridad por su entorno.

El equipo de cuidados paliativos de Three Oaks identifica varios factores de riesgo comunes a tener en cuenta, entre ellos:

  • Debilidad muscular y deterioro general
  • Movilidad reducida o marcha inestable
  • Fatiga y baja resistencia
  • El deterioro cognitivo
  • Hipotensión ortostática, o una caída de la presión arterial al ponerse de pie.
  • Déficits sensoriales
  • Un historial de caídas anteriores

La visión, el oído y los reflejos también pueden cambiar con la edad. Las afecciones que afectan al corazón, los nervios, los pies o los vasos sanguíneos también pueden interferir con el equilibrio y la marcha.

Medicamentos y cambios en la salud

Algunos medicamentos pueden causar efectos secundarios como mareos, somnolencia o confusión. Para una persona que ya experimenta debilidad o dificultad para caminar, estos efectos pueden aumentar la probabilidad de una caída.

El programa de prevención de caídas de Three Oaks identifica específicamente los medicamentos como un posible factor de riesgo, en particular aquellos que afectan al sistema nervioso central. La conciliación de medicamentos también forma parte del proceso de evaluación posterior a la caída.

Los cuidadores no deben suspender ni modificar la medicación por su cuenta. En su lugar, pueden hablar sobre cualquier inquietud relacionada con la medicación con el médico, la enfermera o el equipo de cuidados paliativos del paciente, quienes pueden ayudar a coordinar la medicación y el manejo de los síntomas como parte del plan de atención integral del paciente. Obtenga más información sobre los cuidados paliativos en Three Oaks Hospice.

Riesgos ambientales de caídas

A veces, el entorno contribuye al problema. Algunos peligros comunes son las alfombras sueltas, los cables eléctricos, el desorden, las superficies resbaladizas y los pasillos mal iluminados.

Para quienes usan oxígeno, andador, silla de ruedas u otros equipos médicos, es fundamental mantener despejados los caminos de uso frecuente. Los objetos que se utilizan a menudo deben estar al alcance de la mano para que la persona no tenga que estirarse, trepar o caminar innecesariamente.

Cuando los adultos mayores comienzan a sufrir caídas repetidas

Una sola caída no significa necesariamente que una persona mayor esté experimentando un deterioro significativo. Sin embargo, las caídas nuevas o repetidas deberían motivar una evaluación más detallada de los posibles cambios.

Los cuidadores pueden notar lo siguiente:

  • Debilidad nueva o que empeora
  • Cambios en la forma de caminar o en el equilibrio
  • Nuevos medicamentos o cambios en la dosis
  • Mareos o cambios en la presión arterial
  • Creciente confusión
  • Cambios en la vision
  • Mayor dificultad para entrar o salir de la cama, la silla o el baño.
  • Progresión de una enfermedad subyacente

Aunque no haya lesiones evidentes, informe al médico de la persona sobre la caída. El Instituto Nacional sobre el Envejecimiento recomienda reportar las caídas, ya que pueden alertar al médico sobre un nuevo problema médico o un problema relacionado con medicamentos, visión o movilidad que pueda abordarse.

En adultos mayores con enfermedad avanzada, las caídas repetidas también pueden ser una señal de que sus necesidades de atención están cambiando. El equipo de atención puede evaluar estos cambios y determinar si se requiere apoyo adicional.

¿Qué debe hacer cuando un adulto mayor se cae?

Ver caer a un ser querido puede ser aterrador. El instinto inmediato puede ser ayudarlo a levantarse lo más rápido posible, pero es importante determinar primero si puede estar lesionado.

Inmediatamente después de la caída

  1. Quédese con la persona y mantenga la calma. Déjales un momento para recuperarse del susto de la caída.
  2. No los levantes inmediatamente. Moverse demasiado rápido podría empeorar una lesión.
  3. Compruebe si hay signos de lesiones. Pregunte sobre el dolor y determine si parecen poder moverse con seguridad.
  4. Busque atención médica cuando la necesite. Si la persona parece herida o no puede levantarse de forma segura, busque ayuda.
  5. Notifique al equipo de atención médica o de cuidados paliativos correspondiente. Para los pacientes en cuidados paliativos, siga el plan de atención individualizado del paciente y póngase en contacto con el equipo de cuidados paliativos para obtener orientación.

Es importante comprender que permanecer inmóvil brevemente después de una caída puede ser crucial para determinar si se ha producido una lesión. Si una persona está lesionada, lo mejor es buscar ayuda profesional antes de intentar moverla de una manera que pueda causarle más daño.

Una vez que la situación inmediata esté bajo control.

En lugar de considerar la caída como un hecho aislado, analice qué pudo haber contribuido a ella.

Haga preguntas como: ¿Qué estaba haciendo la persona antes de caerse? ¿Se sentía mareada, débil o confundida? ¿Se golpeó la cabeza? ¿Había una alfombra, un cable u otro peligro cerca? ¿Han cambiado sus medicamentos? ¿Le cuesta más caminar? ¿Ha sufrido caídas anteriormente?

Estos detalles pueden ayudar al equipo de atención a determinar si es necesario realizar cambios en el entorno o en el plan de cuidados.

Estrategias para la prevención de caídas en adultos mayores

La prevención eficaz de caídas en personas mayores no consiste necesariamente en limitar sus movimientos. El objetivo es, en cambio, identificar los riesgos y hacer que los movimientos cotidianos sean lo más seguros posible.

Las siguientes estrategias para la prevención de caídas se basan en parte en el kit de prevención de caídas de Three Oaks Hospice.

1. Crear un entorno más seguro

Retire alfombras sueltas, cables, objetos que puedan causar tropiezos y otros obstáculos. Mantenga despejados los pasillos y las vías de paso, especialmente alrededor de los equipos médicos.

Una buena iluminación también es importante. Asegúrese de que los dormitorios, baños, pasillos y escaleras estén bien iluminados, incluso de noche.

2. Brindar ayuda con la movilidad

Algunos adultos mayores pueden necesitar ayuda para trasladarse de la cama a una silla, entrar al baño o levantarse de una posición sentada.

Utilice correctamente los andadores, sillas de ruedas y demás ayudas para la movilidad prescritas. Si una persona ya no puede sostenerse por sí misma de forma segura durante una transferencia, los cuidadores deben solicitar orientación al equipo médico en lugar de intentar realizar una transferencia difícil por su cuenta.

3. Mantén los artículos esenciales de uso diario al alcance de la mano.

Coloca los objetos de uso frecuente, como teléfonos, botellas de agua, mandos a distancia y pertenencias personales, en un lugar de fácil acceso.

Un calzado cómodo y antideslizante también puede brindar mayor estabilidad. El equipo de cuidados paliativos de Three Oaks recomienda zapatos o calcetines antideslizantes con agarre para pacientes con riesgo de caídas.

4. Añadir medidas de seguridad en el hogar.

Dependiendo de las necesidades de la persona, las medidas de seguridad adicionales pueden incluir:

  • Barras de apoyo
  • Pasamanos
  • Equipo de seguridad para el baño
  • Equipo de movilidad o transferencia adecuado

Las barandillas u otros soportes junto a la cama pueden ser apropiados en algunas situaciones, pero no son adecuados para todos los pacientes. Consulte con el equipo de atención médica antes de instalarlos para que se puedan considerar las necesidades individuales de movilidad y seguridad del paciente.

5. Presta atención a los cambios en la persona.

La prevención de caídas es una parte constante del cuidado de personas, no un proyecto puntual de seguridad en el hogar.

Esté atento a la aparición de debilidad, mareos, fatiga, confusión, cambios en la forma de caminar, somnolencia relacionada con la medicación o cambios en la visión. Una estrategia de prevención que funcionó hace unos meses podría necesitar modificarse a medida que la condición de la persona cambie.

Prevención de caídas en adultos mayores que reciben cuidados paliativos

Las personas que reciben cuidados paliativos pueden experimentar riesgos adicionales de caídas relacionados con enfermedades avanzadas, como la disminución de la fuerza, la fatiga, los cambios cognitivos, los efectos de la medicación y la reducción de la movilidad.

En cuidados paliativos, el objetivo no es simplemente eliminar todos los riesgos posibles restringiendo la actividad de la persona. La atención debe equilibrar la seguridad con la comodidad, la dignidad y las capacidades y objetivos individuales del paciente.

Un equipo de cuidados paliativos puede ayudar a las familias de la siguiente manera:

  • Evaluación de los cambios en la movilidad y el riesgo de caídas
  • Revisión de medicamentos
  • Identificación de problemas de seguridad ambiental
  • Apoyar transferencias y movilidad más seguras
  • Actualizar el plan de atención a medida que cambian las necesidades del paciente.
  • Ayudar a los cuidadores a comprender qué hacer después de una caída.

Dado que los cuidados paliativos son interdisciplinarios, las enfermeras y otros miembros del equipo de atención pueden comunicarse sobre los cambios y ajustar el apoyo a medida que evoluciona la condición del paciente.

Programa de Cuidados Suaves y Pasos Seguros de Three Oaks Hospice

Recientemente, Three Oaks implementó el enfoque de prevención de caídas Safe Steps, Gentle Care en algunas de sus ubicaciones para ayudar a identificar riesgos, educar a los cuidadores y brindar apoyo a los pacientes en caso de una caída. Puedes descargar nuestro kit de prevención de caídas aquí.

Cómo ayudar a su ser querido a mantenerse seguro sin privarlo de su independencia.

Prevenir las caídas no significa necesariamente impedir que una persona mayor se mueva.

De hecho, el miedo excesivo a otra caída puede, en ocasiones, provocar que una persona se vuelva menos activa. La disminución de la actividad puede contribuir a una mayor pérdida de fuerza y ​​movilidad, lo que podría aumentar la probabilidad de futuras caídas.

El equilibrio adecuado varía para cada persona. Siempre que sea posible, los cuidadores pueden facilitar la movilidad segura y brindar asistencia cuando sea necesaria. A medida que la salud de una persona cambia, la cantidad de apoyo que necesita también puede variar.

En el caso de los pacientes en cuidados paliativos, en particular, las decisiones sobre la movilidad deben reflejar la condición de la persona, su comodidad, sus preferencias y su plan de atención individualizado.

Hable con el equipo de atención médica sobre sus preocupaciones respecto a las caídas.

Los cuidadores no tienen que averiguar por qué se cae un ser querido ni crear un plan de prevención por sí mismos.

Si su ser querido ha comenzado a caerse, parece cada vez más débil o tiene menos estabilidad al caminar, hable con su equipo médico. Identificar cambios en la movilidad, la medicación, la función cognitiva o el entorno del hogar puede ayudar a reducir los riesgos y hacer que la atención diaria sea más segura.

En Three Oaks Hospice, nuestros equipos de atención interdisciplinarios trabajan con pacientes y familias para brindar apoyo personalizado centrado en la comodidad, la dignidad y la calidad de vida. Si su ser querido vive con una enfermedad terminal y tiene preguntas sobre los cuidados paliativos, póngase en contacto con el hospicio Three Oaks Para saber cómo nuestro equipo puede ayudarle.

Three Oaks también proporciona recursos y apoyo especializados para quienes han prestado servicio militar.Obtenga más información sobre los recursos de cuidados paliativos para veteranos..

Preguntas frecuentes sobre caídas en adultos mayores

¿Por qué se caen tan a menudo las personas mayores?

Las personas mayores pueden sufrir caídas debido a diversos factores que actúan en conjunto, como debilidad muscular, cambios en el equilibrio o la marcha, medicamentos, mareos, deterioro cognitivo, alteraciones en la visión o la audición y peligros en el hogar. Una caída previa también puede aumentar la probabilidad de sufrir otra.

¿Qué ocurre cuando una persona mayor se cae?

Algunas caídas no causan lesiones o provocan poco dolor, mientras que otras pueden ocasionar fracturas, traumatismos craneales, dolor, hospitalización o disminución de la movilidad. Una caída también puede generar miedo a volver a caerse, lo que puede llevar a una persona a reducir su nivel de actividad física y, potencialmente, a perder más fuerza.

¿Una caída significa que la salud de una persona mayor está deteriorándose?

No necesariamente. Una sola caída puede deberse a muchas razones. Sin embargo, las caídas nuevas o repetidas pueden indicar cambios en la fuerza, el equilibrio, la medicación, la visión, la función cognitiva o una afección médica subyacente. Los cuidadores deben informar de las caídas al médico de la persona para que se puedan evaluar las posibles causas.

¿Cómo se pueden prevenir las caídas en las personas mayores en el hogar?

La prevención de caídas en personas mayores puede incluir la eliminación de obstáculos que puedan provocar tropiezos, la mejora de la iluminación, la instalación de barras de apoyo o pasamanos adecuados, mantener los objetos de uso común al alcance de la mano, el uso correcto de las ayudas para la movilidad y la vigilancia de los cambios en la fuerza, el equilibrio, la medicación o la visión.

¿Qué se debe hacer después de que una persona mayor se caiga?

Permanezca junto a la persona y determine si presenta lesiones antes de intentar moverla. Si está herida o no puede levantarse de forma segura, solicite asistencia médica. Posteriormente, notifique a su médico o al equipo de cuidados paliativos y analice las posibles causas de la caída para prevenir futuros riesgos.

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